Opinión
Las fundaciones empresariales y la responsabilidad social empresarial: algunos comentarios
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Jenny Marcela Melo-Velasco* Investigadora en Responsabilidad Social Empresarial Editora del Blog La Buena Empresa
De un tiempo para acá es corriente escuchar que la filantropía realizada por las fundaciones empresariales NO es responsabilidad social empresarial. Y sí, es una proposición que en un sentido estricto puede sustentarse conceptualmente. En esta suerte de entendimiento que se ha venido ganando sobre lo que es y no es la RSE, algunos han tomado posiciones tajantes que no reconocen ni los aportes, ni el papel que han venido jugando las fundaciones empresariales en el desarrollo de la responsabilidad social en Colombia.
Conceptualmente la responsabilidad social ha venido madurando. Cada vez más se logran ciertos consensos sobre los alcances del concepto y sus posibilidades de aplicación en las organizaciones. Se va constituyendo lo que sería un ?tipo ideal?, en un sentido weberiano, en la medida que se van estableciendo todos los elementos que conforman el concepto en su totalidad. Sin embargo, pretender analizar las prácticas de responsabilidad social de las empresas a la luz del tipo ideal y decir que si no cumplen con todos elementos no están realizando ningún esfuerzo en el tema, creo que es algo que no aporta mucho al proceso de consolidación de la RSE en el país.
En el caso particular de las fundaciones empresariales se pueden realizar varias lecturas. Una posible es que éstas representan un estadio en la evolución de las formas en que las empresas se relacionan con la sociedad. Esta posición está documentada por Roberto Gutiérrez, Luis Felipe Avella y Rodrigo Villar en el texto ?Aportes y desafíos de la Responsabilidad Social Empresarial en Colombia?, (2006). Allí se plantea que ?el enfoque del sector empresarial hacia la RSE ha evolucionado a medida que ha descubierto nuevas formas de relacionar sus actividades sociales con la operación de sus negocios?.
De esta forma, las fundaciones empresariales, cuyo origen se remonta a la década de los 60 del siglo XX, son una de las primeras experiencias que tiene la empresa para intervenir en asuntos sociales. Desde esta perspectiva, este es solo un campo de aprendizaje que ha venido refinándose con el pasar de los años y que terminará adquiriendo un carácter estratégico, en la medida que se incorpora al proceso de planeación empresarial y responda a los objetivos del negocio como a las necesidades y expectativas de sus grupos de interés.
Otra mirada posible, es que la figura de las fundaciones empresariales está siendo empleada en la actualidad como una manera de ganar en imagen y reputación, ante comunidades desinformadas, sin comprometerse en un proceso serio de responsabilidad social, entendiendo a la RSE como un modelo de gestionar la empresa que redimensiona su relación con los grupos de interés. A esta mirada parece subyacer la idea que las empresas en su fría racionalidad desconocen de forma deliberara lo que podrían hacer en desarrollo de su gestión, en el marco de la responsabilidad social.
Creo que estas son dos miradas que se ubican cada una en un extremo. Sin embargo, considero que un punto importante en el marco de la discusión de la puesta en marcha de enfoques y prácticas de responsabilidad social, es que no se polarice la mirada sobre las empresas, ni sea condescendiente, ni les atribuya intenciones perversas. Una mirada crítica propositiva parece ser una opción que contribuya al avance del tema en la práctica. Las fundaciones empresariales han jugado un rol muy significativo, y deberían integrarse de forma activa a las estrategias de responsabilidad social, como parte de un conjunto mayor.
_________________ * Administradora de Empresas (Universidad del Valle, Colombia), Estudiante de la Maestría en Ciencias Sociales (Universidad Nacional de La Plata, Argentina). Contacto: jmarcela.melo@gmail.com
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