Opinión
¿Por dónde empezar cuando se trata de RSE?
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Por Jenny Marcela Melo-Velasco* Investigadora en Responsabilidad Social Empresarial Editora del Blog La Buena EmpresaLa responsabilidad social empresarial, RSE, ha cobrado tanta importancia, que emprender acciones de esta naturaleza se ha convertido en algo casi ineludible para las empresas contemporáneas de todos los sectores económicos. Cada vez más las crecientes demandas de los consumidores y de la sociedad en general urgen a las empresas a "hacer algo" con respecto a la responsabilidad social, "algo" que además se espera tenga un impacto social o ambiental significativo e inmediato y que resulte de un diálogo con todos y cada uno de los grupos de interés (diálogo multistakeholder).
Esto sería lo ideal, sería estupendo que el interés de las empresas por incorporar el enfoque de RSE en su quehacer se tradujera en un cambio automático en las lógicas que animan todos sus procesos y en sus procesos mismos. Pero esto por lo general no sucede así. Y no ocurre de esta forma porque gestionar la empresa a través de un enfoque de responsabilidad social es un proceso de aprendizaje que solo a través de la acción se va haciendo más profundo y va logrando enriquecerse con la comprensión de las múltiples dimensiones que entran en juego, permitiendo el desarrollo de una visión más aguda con respecto a lo que significa ser socialmente responsable.
Si aceptamos esta idea, de la adopción de un enfoque de gestión empresarial de responsabilidad social como un proceso de aprendizaje, nos podrían acosar algunas preguntas como estas: ¿en qué lugar de los procesos de la empresa inicio este aprendizaje?, ¿en la trazabilidad de las materias primas?, ¿en el ciclo de vida del producto?, ¿con programas de voluntariado?, ¿con una revisión de las políticas de gestión humana?, ¿con la participación en organizaciones no gubernamentales que promuevan fines sociales admirables?.
Un concepto que nos aporta luz y nos ayuda a ganar en perspectiva para intentar dar respuesta a estas preguntas es el de esfera de influencia. Esta noción se define en los documentos de avance de la Guía sobre Responsabilidad Social ISO 26000, como el "área a través de la cuál una organización tiene la habilidad de afectar decisiones o actividades". El Foro Internacional de Líderes Empresariales (IBLF por sus siglas en inglés) considera que la empresa tiene cuatro áreas de influencia: 1) su negocio principal (empleados directos, proceso productivo), 2) sus socios de negocio (proveedores, distribuidores, contratistas), 3) comunidad en la opera (gobiernos locales, clientes) y 4) sociedad en general.
Atendiendo esta lógica, podemos plantear en las palabras del Centro para la acción de la Responsabilidad Social Empresarial, Centrarse, de Guatemala, que en el contexto de la responsabilidad social la intervención de las empresas debe tener "una secuencia óptima, que va desde lo más cercano a la empresa hacia lo más lejano a ella". De esta forma, una de las prioridades que debe tener cualquier enfoque de responsabilidad social son los propios colaboradores. Es el primer paso para un compromiso serio con la gestión socialmente responsable.
El terreno de la relación empresa colaboradores es muy amplio e incluye una gran cantidad de temas, que van desde las políticas de las áreas de gestión humana (áreas de recursos humanos, de gestión del talento humano, entre otras denominaciones existentes), pasando por los procesos de contratación, calidad de vida laboral, compensación, capacitación, desarrollo profesional, de balance vida-trabajo, hasta los procesos de desvinculación de los colaboradores.
La empresa puede lograr un aprendizaje valioso al ir paso a paso en la adopción de un enfoque de gestión de responsabilidad social. El relacionarse con los colaboradores les permite ganar en experiencia en el diálogo con grupos de interés, ir desarrollando los mecanismos y las herramientas necesarias para que esta comunicación sea fluida e inspirada por un espíritu de gana-gana, y aprender sobre sus tiempos de respuesta cuando este diálogo exige modificaciones en políticas, planes, programas y prácticas.
Si bien se propone ir paso a paso, es importante no perder de vista que no significa realizar acciones aisladas y desconectadas de una visión integradora y transversal de la responsabilidad social, que cobije a todas las áreas funciones y todos los procesos de la empresa. Ir paso a paso es una apuesta por el desarrollo orgánico de la responsabilidad social al interior de la empresa. __________________ * Administradora de Empresas (Universidad del Valle, Colombia), estudiante de la Maestría en Ciencias Sociales (Universidad Nacional de La Plata, Argentina). jmarcela.melo@gmail.com
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